TESTIMONIO

Adrian Duffy


Proyecto: Después de clase

Estancia: 4 semanas

País de procedencia: Irlanda

Trabajé 4 semanas en un proyecto de voluntariado para niños después de clase en Cusco (Perú). Siempre quise hacer voluntariado y me encontré en una posición de “ahora o nunca” y es una decisión que jamás lamentaré. Perú fue un cambio muy agradecido tras el ritmo frenético de mi vida personal y laboral. En mi primer día me dieron la bienvenida con besos y abrazos los 40 niños del proyecto, ávidos de un poco de atención. Estos pequeños están tan contentos de recibir cualquier clase de afecto que automáticamente congenian contigo. Como soy un fanático del fútbol solía jugar con ellos en un patio local durante dos horas diarias, lo que está genial para fomentar el espíritu de equipo, mantenerse en forma y, lo más importante, divertirse; además ¡estos niños juegan bien! Sinceramente, cuando llegué, mi español dejaba mucho que desear, pero aún así podía ayudar y jugar con los niños. Era estupendo ayudar a los más pequeños a montar los puzzles o a los más mayores con las tareas de la escuela; pero mi punto fuerte son los deportes y la diversión, por lo que el fútbol, voleibol u otro juego inventado no faltaban nunca en el menú. La verdad, es el único trabajo que he tenido al que iba con ganas y además cuando acababa sentía que había hecho algo de provecho. Me encantó tanto la experiencia que decidí quedarme otros tres meses en Cusco.

Tonya Pepper


Proyecto: Orphanage for girls in Cusco

Estancia: 2 meses

País de procedencia: Estados Unidos

Proyecto que trabaja con chicas adolescentes de entre 13 y 17 años (entre 12 y 18 chicas). A estas niñas les APASIONA tener voluntarios alrededor, ambos hombres y mujeres. Solo algunas de ellas asisten a la escuela y tienen el privilegio de salir de casa, por lo que cualquier visitante es más que bienvenido. Se necesita tener un nivel intermedio de español o acabará sintiéndose bastante perdido; muchas chicas tienen paciencia y les encanta ayudar a buscar palabras en el diccionario si tiene dificultad con el idioma. Hay poca estructura en cuanto al proyecto o al tiempo dedicado a él, por lo que es una buena idea crear su propio proyecto para desarrollar con las niñas. A mitad de mi proyecto se me ocurrió comenzar un programa de arte para las niñas financiado con dinero donado por familiares y amigos. Cuentan con una gran sala para hacer papel, lo que se puede usar perfectamente como estudio de arte. A las niñas les encantó esta idea y fue la primera vez que obtuve la atención de todas ellas al mismo tiempo durante dos horas y las pude ver animadas y felices. Sería estupendo que alguien continuara con este proyecto una vez que me vaya yo. Aunque estas niñas eran prostitutas en el pasado, ahora son muchachas normales, hiperactivas y, a veces, adolescentes con cambios de humor, a las que les encanta dar abrazos, charlar sobre la vida amorosa, reírse y jugar al voleibol. En mi opinión este proyecto se debe realizar durante al menos dos meses ya que a las niñas les cuesta ganar la confianza del voluntario.